La clave este año no es elegir entre estilo o comodidad: es elegir zapatillas que parezcan más “de moda” sin perder el punto práctico. Y ahí entran en juego paletas bien pensadas, siluetas más estilizadas, texturas interesantes y detalles que elevan cualquier outfit.
La moda 2026 da espacio a estampados con personalidad como el animal print, que aparece como toque urbano chic (sin necesidad de ir “a lo loco”). La forma más fácil de llevarlo:
Si tu zapatilla ya lleva print, equilibra con prendas lisas (denim, negro, blanco, gris, tonos tierra).
Si tu outfit ya es potente (estampados, accesorios grandes), elige zapatillas neutras para no sobrecargar.
Este año, los prints se llevan especialmente bien con básicos “limpios” y cortes rectos, porque el contraste hace que el look se vea intencional.
El auge de las zapatillas que funcionan con looks urbanos y más elegantes reafirma la comodidad como eje del estilo. La idea es simple: una zapatilla con una línea cuidada (más pulida, menos “gym”) te salva el día con:
pantalón fluido + blazer,
falda midi + jersey fino,
traje relajado,
vestidos minimalistas.
En medios de moda se repite mucho esta dirección: “elevated easy style” (fácil pero con acabado más “bien”).
Si has notado que muchas zapatillas se ven más finas, estilizadas y bajas, no es casualidad: las siluetas slim (inspiradas en los 90 y 2000) ganan terreno frente a modelos excesivamente voluminosos. Favorecen mucho visualmente porque alargan la pierna y funcionan genial con pantalones rectos, vaqueros wide-leg o faldas midi.
Aunque los neutros siguen mandando, en 2026 hay una vuelta clara al color con carácter: tonos saturados, acentos vibrantes y combinaciones que levantan un look básico en segundos. La recomendación práctica: si